Scott Weaver ha dedicado 34 años de su vida a crear una inmensa escultura hecha sólo con palillos de dientes y pegamento, llegando a crear una impresionante obra en honor a la ciudad de San Francisco. “Rolling Trough the Bay”, como es llamada la pieza, mide 9 pies de alto, 7 de ancho y 2 de profundidad. Posee cuatro pistas para pelotas de ping pong con más de una docena de entradas. Parece que fue una pérdida completa de tiempo, pero el museo de Ripley’s Believe it or Not le ha ofrecido 40.000$ por ella.
También puedes ver el siguiente video, que muestra a las pelotas en movimiento a lo largo de la escultura:
Visto en Sfgate.com | Vía Digg.






